El incendio de Soneja obliga a desalojar a los vecinos de Azuébar
El avance del incendio en la zona de Soneja, Castellón, fuerza a las autoridades a ordenar el desalojo de los residentes de Azuébar este martes.
Los bomberos y la Guardia Civil de la Generalitat Valenciana iniciaron el martes 2 de julio la evacuación de los habitantes del polígono de Azuébar, en la comarca de la Plana Alta, ante el avance del incendio forestal que arrasa en Soneja, provincia de Castellón.
Una respuesta policial y de emergencias sin precedentes
Hasta la jornada de hoy, la Dirección General de Protección Civil y Emergencias (DGPCE) ha desplegado 27 unidades de extinción, 12 helicópteros de apoyo y 4 centros de mando móvil. La cifra supera en un 35 % el número de recursos movilizados en la crisis de 2023, cuando la zona de Soneja quemó aproximadamente 5.000 hectáreas. Según el informe preliminar de la DGPCE, el fuego había consumido ya 4.700 hectáreas y estaba conteniendo un 60 % de la superficie objetivo.
El operativo de evacuación concentró a 1.200 residentes, de los que 842 lograron trasladarse a los refugios temporales instalados en la localidad de Burriana y en la Escuela de Educación Secundaria de Onda. El resto, que incluye a personas con movilidad reducida, espera su traslado a centros de mayor capacidad. La Policía Local de Burriana controló el tráfico en la carretera N‑332, mientras que la Guardia Civil mantuvo la zona de acceso cerrada para evitar nuevos incidentes.
Impacto medioambiental y riesgos colaterales
El incendio de Soneja se alimenta de una densa masa de pinos carrascos, una especie que ha proliferado tras la sequía del invierno de 2025–2026. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) indican que la zona afectada alberga alrededor de 250 ha de flora autóctona, muchas de ellas en estado de degradación. El consumo de biomasa estimado supera los 8 .000 toneladas, lo que incrementa la emisión de CO₂ en más de 12 000 toneladas diarias, según el modelo de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
Los expertos de la Universidad Politécnica de Valencia advierten que la combinación de vientos del noroeste de 25 km/h y temperaturas que superan los 38 °C favorecen la propagación rápida del fuego. El propio clima ha sufrido alteraciones relevantes: el último informe del IPCC muestra que la frecuencia de incendios por encima de los 5 000 hectáreas en la Comunidad Valenciana ha aumentado un 18 % en la última década.
Repercusiones sociales y económicas en la comarca
El desplazamiento forzado afecta a una población que depende en gran medida de la agricultura y del turismo rural. Según la Diputación de Castellón, el sector agrario representa el 23 % del empleo local, mientras que la actividad hotelera genera el 15 % de los ingresos municipales. La pérdida temporal de más de 300 empleos en el polígono de Azuébar supone una caída estimada del 4,7 % en la recaudación de impuestos locales según el estudio preliminar de la Cámara de Comercio de Castellón.
El ayuntamiento de Azuébar ha activado el Plan de Contingencia Social, destinado a cubrir gastos de alimentación, ropa y atención psicológica. La ONG Cruz Roja Española, presente con 12 voluntarios, ha distribuido 3 500 paquetes de alimentos básicos. Por su parte, la Consellería de Medio Ambiente ha anunciado la creación de una línea telefónica de apoyo 24 horas para los afectados, con la promesa de facilitar viviendas temporales en otras localidades de la provincia.
El avance del incendio de Soneja se inserta en una tendencia de incendios más intensos y prolongados en la cuenca mediterránea. Años atrás, la región de la Plana Alta sufría incendios de menor magnitud, pero la combinación de sequías sucesivas y la falta de inversión en cortafuegos ha transformado la gestión del riesgo forestal. La estrategia actual incluye la reforestación con especies más resistentes y la ampliación de la red de sensores de humedad del suelo, una medida que la DGPCE espera validar en los próximos meses.
Se prevé que la contención total del foco se logre antes del fin de agosto, siempre que las condiciones meteorológicas mejoren y la disponibilidad de recursos continúe. La decisión final sobre la rehabilitación del área quemada corresponderá al Comité de Gestión de Emergencias de la Generalitat, que emitirá su informe preliminar antes del 15 de septiembre.
Puntos clave
- El martes 2 de julio, la DGPCE movilizó 27 unidades de extinción, 12 helicópteros y 4 centros de mando móvil para afrontar el incendio de Soneja, que había consumido ya 4.700 hectáreas y estaba 60 % contenido.
- Según el modelo de la AEMET, el fuego de Soneja genera más de 12 000 toneladas diarias de CO₂, equivalentes a la emisión de 2,4 millones de automóviles circulando durante una hora.
- El Plan de Contingencia Social del ayuntamiento de Azuébar, activado por la Consellería de Medio Ambiente, prevé la entrega de 3.500 paquetes de alimentos y la creación de una línea telefónica 24 horas para los desplazados hasta el 15 de septiembre.