Riada en frontera China-Nepal deja 826 desaparecidos
Una riada masiva en la zona fronteriza entre Nepal y China ha dejado 826 personas desaparecidas, según los informes oficiales publicados el 27 de agosto.
El gobierno nepalí confirmó el 27 de agosto que 826 personas continúan desaparecidas después de la riada que azotó la zona fronteriza con China el pasado fin de semana.
Magnitud de la catástrofe y cifras preliminares
El desbordamiento se produjo en la madrugada del 24 de agosto, cuando las precipitaciones intensas en el Himalaya provocaron la ruptura de una presa de tierra en la vertiente sur del río que separa ambos países. El agua arrasó aldeas a lo largo del cauce, arrastrando viviendas, ganado y carreteras. Los datos preliminares indican que, de los 2 500 habitantes de la zona, más de 1 800 fueron evacuados, y 826 siguen sin ser localizados.
Los equipos de rescate recuperaron a menos de un centenar de personas vivas, mientras que decenas de cuerpos fueron identificados entre los escombros y el cauce del río. La cifra de fallecidos oficiales supera las 100, aunque el número exacto aún no se ha confirmado por las autoridades sanitarias.
Respuesta de las autoridades nepalíes y del vecino chino
El gabinete de defensa de Nepal desplegó inmediatamente tres brigadas del ejército, equipadas con helicópteros de transporte y buques de fondeo, para buscar en las zonas más afectadas. Por su parte, la Guardia Costera China envió unidades de rescate fluvial a través del paso de Nyalam, facilitando la logística de alimentos y medicinas.
Los dos gobiernos firmaron un acuerdo de cooperación de emergencia que permite el intercambio de información en tiempo real y el uso compartido de instalaciones médicas transfronterizas. La colaboración incluye la apertura de una zona humanitaria en la ciudad de Biratnagar, a unos 150 km del epicentro, donde se concentrarán los desplazados.
Repercusiones humanitarias y logísticas en la región
Las inundaciones dejaron a más de 3 000 personas sin techo y sin acceso a agua potable. Los campamentos temporales, instalados en campos de deportes y escuelas, albergan a familias que esperan la llegada de ayuda internacional. La escasez de alimentos se ha agravado por la pérdida de cosechas de maíz y arroz, cultivos fundamentales para la seguridad alimentaria local.
Los caminos de acceso a las aldeas más afectadas permanecen bloqueados. Los camiones de ayuda deben sortear rutas de montaña que requieren despeje continuo, lo que retrasa la distribución de suministros. La situación ha despertado la preocupación de organizaciones no gubernamentales, que temen una propagación de enfermedades respiratorias y gastrointestinales en los campamentos.
En los últimos años Nepal ha sufrido dos grandes inundaciones, en 2014 y 2017, que cobraron cientos de víctimas y desplazaron a miles. La recurrencia de eventos extremos se relaciona con el cambio climático, que intensifica los monzones y aumenta la vulnerabilidad de las comunidades de montaña. La magnitud de los desaparecidos en esta riada supera a la de los desastres anteriores, lo que obliga a revisar los planes de gestión de riesgos.
El próximo lunes, el primer ministro de Nepal se reunirá con el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China para evaluar el avance de la operación conjunta. Se espera que el comité de ayuda humanitaria de la ONU publique un informe preliminar a finales de septiembre, con indicadores de recuperación y un plan de reconstrucción que incluya la reconversión de la presa dañada.
Puntos clave
- El 24 de agosto de 2026 una riada en la zona fronteriza entre Nepal y China arrasó varias localidades, dejando un registro oficial de 826 desaparecidos según los informes de la cúpula gubernamental nepalí.
- Hasta la fecha, las autoridades han recuperado a menos de un centenar de personas, mientras que decenas de cuerpos fueron identificados entre los escombros y el cauce del río.
- Se prevé que la misión conjunta de búsqueda, encabezada por el Ejército Nepálí y apoyada por equipos de emergencias chinos, concluya sus primeras fases a finales de septiembre, cuando se publicará un informe preliminar.