Trump ordena detener los bombardeos contra Irán y abre la puerta a negociar
El presidente de EE UU suspende los ataques militares contra objetivos iraníes y asegura que existen posibilidades de alcanzar un pacto. El giro cambia…
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado la suspensión inmediata de los bombardeos contra objetivos iraníes en Oriente Próximo y ha afirmado que existen "posibilidades" de alcanzar un acuerdo negociado con Teherán. La decisión, comunicada este lunes desde la Casa Blanca, supone un giro radical en la estrategia de presión militar que Washington mantenía desde principios de 2026. La medida se produce en un momento de máxima tensión, cuando las fuerzas estadounidenses habían intensificado los ataques contra milicias proiraníes en Irak y Siria durante las últimas semanas.
Semanas de bombardeos antes del giro negociador
Las operaciones aéreas estadounidenses comenzaron a mediados de julio después de que un ataque con drones atribuido a Irán alcanzara una base de la coalición internacional en el norte de Irak. La respuesta de Washington fue inmediata: cazas F-15 y drones MQ-9 bombardearon puestos de mando, depósitos de munición y centros de entrenamiento de las milicias respaldadas por Teherán en territorio sirio e iraquí. Según datos del Pentágono —que no se han desglosado oficialmente— los ataques destruyeron más de una docena de instalaciones y causaron bajas entre los combatientes. La escalada elevó la tensión al nivel más alto desde el asesinato del general Qasem Soleimani en 2020. Irán respondió con misiles balísticos contra posiciones israelíes en los Altos del Golán, aunque sin víctimas mortales. La orden de Trump de detener los bombardeos llega justo cuando el Pentágono preparaba una nueva oleada de ataques para degradar la capacidad de respuesta de los Guardianes de la Revolución.
La decisión recuerda los vaivenes de la primera presidencia de Trump, cuando en 2019 ordenó un bombardeo contra instalaciones iraníes y lo canceló diez minutos antes del lanzamiento. En aquella ocasión, el presidente justificó el cambio de rumbo afirmando que la respuesta militar era desproporcionada. Ahora el contexto es diferente: el programa nuclear iraní ha superado el límite de enriquecimiento de uranio al 60 %, muy por encima del umbral del 3,67 % que fijaba el acuerdo de 2015. Además, Teherán ha bloqueado las inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) desde febrero de 2026. La comunidad internacional sigue sin acceso a las instalaciones de Fordow y Natanz.
Posibilidades de acuerdo: qué exigen ambas partes
Trump ha defendido esta mañana en una entrevista que "hay posibilidades" de cerrar un pacto con Irán, aunque no ha detallado los términos. Durante su primera legislatura, el presidente retiró a EE UU del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) en 2018 y aplicó una política de máxima presión con sanciones económicas. Ahora exige un nuevo acuerdo que limite no solo el enriquecimiento de uranio, sino también el programa de misiles balísticos iraníes y el apoyo a grupos armados como Hezbolá y los hutíes del Yemen. Irán, por su parte, condiciona cualquier negociación al levantamiento total de las sanciones impuestas desde 2018 y al reconocimiento de su derecho a enriquecer uranio para usos pacíficos. El líder supremo, Ali Jamenei, ha repetido en los últimos meses que no confía en la palabra de Washington. La oferta de Trump no incluye, por ahora, una retirada de las fuerzas estadounidenses desplegadas en Irak y Kuwait, donde se concentran unos 7.000 soldados, ni de los buques de guerra en el golfo Pérsico.
La ventana diplomática se abre en un momento delicado para la región. Arabia Saudí, que ha mediado en anteriores contactos indirectos, mantiene una postura de cautela. Emiratos Árabes Unidos ha retomado sus vínculos comerciales con Teherán, pero sin normalizar plenamente las relaciones. La comunidad de inteligencia española, que participa en la misión de la OTAN en Irak, ha seguido de cerca la evolución del conflicto. España tiene desplegados un centenar de efectivos en la base de Besmayah, al sur de Bagdad, donde la seguridad ha dependido del frágil equilibrio entre las milicias proiraníes y las fuerzas iraquíes. Un escalada mayor habría puesto en riesgo a los contingentes europeos.
Europa, ante el nuevo escenario de negociación
La Unión Europea, que ha tratado de preservar el JCPOA desde la salida de EE UU en 2018, recibe con cautela el anuncio de Trump. El servicio diplomático europeo mantiene encuentros regulares con representantes iraníes en Viena, aunque desde 2023 las conversaciones están estancadas. Francia, Alemania y Reino Unido —los tres países europeos firmantes del acuerdo— ya han advertido de que no aceptarán un pacto que excluya la verificación internacional del programa nuclear. El Ministerio de Exteriores español ha expresado su apoyo a una solución negociada, pero sin hacer concesiones. La presidencia española del Consejo de la UE, que finalizó en diciembre de 2023, dejó como legado un intento fallido de restablecer el diálogo. Ahora Bruselas espera que Trump concrete su oferta antes de mover ficha.
El cambio de rumbo también tiene implicaciones económicas. Los precios del petróleo cayeron un 4 % en las primeras horas tras el anuncio, al descontar los mercados una menor probabilidad de interrupción del suministro desde el estrecho de Ormuz. Irán bombea alrededor de 2,5 millones de barriles diarios, una fracción de su capacidad potencial debido a las sanciones. Una relajación de las restricciones podría incrementar la oferta global y aliviar la presión inflacionista que arrastran las economías europeas desde 2022.
No hay fecha concreta para el inicio de las negociaciones. La Casa Blanca no ha fijado un calendario, y la portavoz del Consejo de Seguridad Nacional se ha limitado a decir que "el presidente espera que Irán demuestre su buena voluntad". Irán, por su parte, ha solicitado un mediador internacional para garantizar que cualquier compromiso sea vinculante. El enviado especial de la ONU para Siria, Geir Pedersen, podría asumir ese rol, aunque la administración Trump no ha confirmado su disposición. Lo que sí está claro es que el tiempo corre: los inspectores del OIEA siguen sin acceso a las centrifugadoras iraníes, y el reloj nuclear avanza.
Puntos clave
- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado detener los bombardeos contra Irán y ha abierto la puerta a una negociación, según anunció la Casa Blanca el 28 de julio de 2026.
- La suspensión de los ataques aéreos supone un cambio de estrategia tras semanas de intensa campaña militar estadounidense contra objetivos iraníes en Irak y Siria.
- Europa observa con cautela el giro de Trump, mientras Irán condiciona cualquier acuerdo al levantamiento total de las sanciones y al reconocimiento de su derecho al enriquecimiento de uranio.