El verano de 2026 incrementa el tiempo de pantallas, alertan los pediatras
Familias españolas observan un aumento del uso de pantallas en niños durante el verano de 2026, lo que genera preocupación en la Asociación Española de…
Los niños y adolescentes españoles dedican más horas a las pantallas durante este verano de 2026, una tendencia que agrava los riesgos para su desarrollo físico y mental, según reiteradas advertencias de la Asociación Española de Pediatría (AEP). La ausencia de la rutina escolar y la mayor disponibilidad de tiempo libre impulsan este consumo digital, suscitando inquietud entre profesionales de la salud.
El incremento de la exposición digital en vacaciones estivales
La llegada del periodo vacacional estival a principios de julio de 2026 ha modificado significativamente los hábitos diarios de miles de familias en España. Padres y tutores reconocen una mayor flexibilidad en las normas de uso de dispositivos electrónicos, lo que se traduce en un incremento notable del tiempo que los menores pasan frente a tabletas, móviles y consolas. Un estudio publicado en 2025 por el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI) ya señalaba que, fuera del horario escolar, el 70% de los niños españoles entre 8 y 12 años superaba las dos horas diarias recomendadas por organismos sanitarios, cifra que previsiblemente escalará en los meses de julio y agosto. Los campamentos urbanos y las actividades al aire libre ofrecen alternativas, pero no alcanzan a todos los hogares, especialmente en zonas rurales o con menor poder adquisitivo.
Este fenómeno no es nuevo, pero se consolida con cada ciclo vacacional. Hace varias décadas, el verano español era sinónimo de juegos en la calle hasta el anochecer, de campamentos de verano y de una interacción social predominantemente física. La irrupción masiva de internet móvil a finales de los 2000 y la popularización de los smartphones y las tabletas en la década de 2010 transformaron radicalmente el ocio infantil. La pandemia de COVID-19 en 2020 y 2021 actuó como un catalizador, normalizando el uso de pantallas para el estudio y el entretenimiento en edades cada vez más tempranas, un patrón que persiste y se acentúa con el calor y el encierro doméstico.
Riesgos sanitarios y educativos del exceso de tiempo de pantalla en niños
El impacto del exceso de tiempo frente a las pantallas en el desarrollo infantil preocupa a la comunidad médica española. La AEP lleva años advirtiendo sobre las consecuencias negativas que pueden manifestarse en múltiples áreas. En el plano físico, la exposición prolongada contribuye al sedentarismo, un factor de riesgo para la obesidad infantil, cuya prevalencia en España alcanzó el 18% en menores de 14 años según datos del Ministerio de Sanidad de 2025. Además, puede provocar problemas visuales, como el síndrome de fatiga visual, y alteraciones del sueño, dado que la luz azul emitida por las pantallas interfiere en la producción de melatonina.
A nivel psicológico y educativo, los riesgos son igualmente significativos. La sobreexposición digital puede afectar el desarrollo de habilidades sociales, reducir la capacidad de concentración y memoria, y potenciar la irritabilidad. Los menores de cinco años resultan especialmente vulnerables, ya que en esta etapa crucial construyen las bases de su desarrollo cognitivo y emocional. Las recomendaciones de la AEP sugieren evitar el uso de pantallas en menores de dos años y limitar su exposición a un máximo de una hora diaria en niños de dos a cinco años. Superar estos límites durante el verano, como ocurre en muchas localidades de Andalucía o Castilla-La Mancha donde las temperaturas impulsan el ocio interior, intensifica estos peligros.
Medidas de prevención y responsabilidad institucional
Frente a este desafío, la prevención y la educación emergen como herramientas fundamentales. Diversas comunidades autónomas y organizaciones han puesto en marcha campañas de concienciación dirigidas a padres y educadores. En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, la Consejería de Sanidad inició en primavera de 2026 una serie de talleres gratuitos para familias sobre el uso saludable de la tecnología. Estas iniciativas buscan dotar a los adultos de estrategias para establecer límites claros, fomentar actividades alternativas y promover un consumo crítico de contenidos digitales.
El Ministerio de Sanidad, por su parte, prevé la publicación de nuevas guías de recomendaciones para el ocio digital en otoño de 2026, con el objetivo de unificar criterios y ofrecer pautas actualizadas. Estas directrices, que contarán con la colaboración de expertos en pediatría y psicología, aspiran a convertirse en un referente nacional para orientar a padres y centros educativos. La clave residirá en un equilibrio que permita aprovechar los beneficios de la tecnología sin sucumbir a sus riesgos, especialmente durante periodos de relajación de horarios como el verano.
El próximo otoño, con la vuelta al colegio, el debate sobre el impacto de las pantallas en la infancia española probablemente ganará peso en la agenda política y educativa. Se espera que los datos recabados durante este verano sirvan de base para futuras normativas que regulen el acceso a dispositivos en centros escolares y la implementación de programas educativos más amplios.
Puntos clave
- La Asociación Española de Pediatría (AEP) ha alertado reiteradamente sobre el aumento del tiempo de pantalla en niños y adolescentes españoles durante el verano de 2026, una tendencia que amplifica los riesgos para su desarrollo físico y mental.
- El Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI) indicó en 2025 que el 70% de los niños españoles de 8 a 12 años superaba las dos horas diarias de pantalla fuera del horario escolar, cifra que se incrementará este verano.
- El Ministerio de Sanidad de España, en colaboración con expertos en pediatría, tiene previsto publicar en otoño de 2026 nuevas guías con recomendaciones unificadas para un ocio digital saludable en menores.