Saltar al contenido principal
portalchat›actualidad›deportes
PortalChat · Deportes: Yuri Cortez y la foto que redefinió el periodismo deportivo
Deportes 4 min de lectura · España
Redacción PortalChat

Yuri Cortez y la foto que redefinió el periodismo deportivo

El fotógrafo Yuri Cortez convirtió una caída accidental en el Estadio Luzhnikí de Moscú en una de las imágenes más icónicas del fútbol.

En el minuto 109 de la semifinal del Mundial de Rusia entre Croacia e Inglaterra, celebrada en el Estadio Luzhnikí de Moscú, el fotoperiodista salvadoreño Yuri Cortez quedó sepultado bajo una multitud de futbolistas croatas que celebraban el gol decisivo de Mario Mandžukić. Lejos de soltar la cámara para protegerse, Cortez apretó el disparador de manera ininterrumpida. Su compostura técnica en medio del caos generó una secuencia fotográfica histórica que capturó la cara más íntima del éxito deportivo.

La jugada se desencadenó tras un centro al área donde Mandžukić remató para poner el 2-1 definitivo en el marcador. La euforia desplazó a todo el banquillo croata hacia la esquina donde operaba Cortez. La inercia de la carrera derribó la valla publicitaria y cayó directamente sobre la posición del reportero gráfico, arrollando su equipo de trabajo. Mientras los jugadores se amontonaban unos sobre otros, la lente de ángulo ancho del fotógrafo permaneció alineada a escasos centímetros de los rostros de figuras como Luka Modrić e Ivan Rakitić.

El colapso de Luzhnikí que terminó en abrazo de gol

El dinamismo del incidente obligó a los deportistas a reaccionar cuando notaron que yacían sobre un trabajador de prensa. Lejos de apartarse de forma fría, los futbolistas integraron a Cortez en el propio festejo. Mandžukić le extendió la mano para levantarlo, mientras Domagoj Vida le estampó un beso en la frente tras comprobar que el profesional no había sufrido lesiones graves. Toda la secuencia quedó registrada marco a marco, ofreciendo un contraste inédito en la fotografía de grandes eventos, donde la barrera física entre los protagonistas y la prensa suele ser infranqueable.

La preparación de un reportero en torneos de esta envergadura exige anticipar los ángulos de desplazamiento de los atletas. Cortez llevaba más de dos décadas cubriendo conflictos armados, catástrofes naturales y competencias internacionales en América Latina y Europa. Esa trayectoria previa moldeó una reacción instintiva orientada a la protección del material periodístico y al mantenimiento del encuadre, incluso cuando la integridad física se vio comprometida momentáneamente por el peso de diez atletas de élite.

La técnica bajo una pila de cien kilos de futbolistas

La fotografía deportiva tradicional opera con teleobjetivos de focal larga desde posiciones fijas al borde del terreno de juego. Sin embargo, en el instante del impacto, Cortez portaba una cámara de cuerpo compacto equipada con una lente fija de 24 milímetros, idónea para planos cortos. Esta combinación técnica permitió enfocar a muy corta distancia sin perder la nitidez en los rostros ni en las expresiones de euforia. El enfoque automático y la alta velocidad de ráfaga hicieron el resto del trabajo operativo.

En términos de composición visual, las imágenes obtenidas rompieron con los estándares de la cobertura futbolística convencional. Las tomas muestran miradas directas al objetivo, sonrisas desencajadas por el esfuerzo y sudor en alta definición, elementos habitualmente inaccesibles para las cámaras apostadas en las gradas o tras las líneas de banda. La luz del estadio moscovita y el contraste de la camiseta a cuadros rojos y blancos completaron una estética que circuló de inmediato por redacciones de todo el planeta.

La cobertura de eventos deportivos de masas ha cambiado drásticamente debido a la proliferación de cámaras remotas y dispositivos automáticos. No obstante, el caso de Yuri Cortez demostró que la presencia humana en el lugar adecuado sigue marcando la diferencia periodística. En ediciones previas de la Copa del Mundo, como en Sudáfrica 2010 o Brasil 2014, la interacción entre atletas y fotógrafos permanecía encorsetada por los estrictos protocolos de seguridad. El accidente de Moscú abrió una grieta de espontaneidad en un espectáculo crecientemente calculado.

El impacto duradero de un segundo de compostura profesional

La repercusión institucional de las fotografías no se limitó a las páginas de los periódicos. La Autoridad de Turismo de Croacia gestionó semanas después una invitación oficial para que el fotógrafo salvadoreño y su familia visitaran el país balcánico durante una semana, recorriendo Zagreb, Dubrovnik y la costa dálmata. La delegación diplomática croata reconoció el valor promocional incalculable que esas instantáneas aportaron a la imagen internacional de la selección y del propio país.

El reconocimiento profesional incluyó distinciones en certámenes fotográficos de ámbito global. Las imágenes capturadas desde el suelo moscovita pasaron a formar parte de colecciones de fotoperiodismo contemporáneo. En análisis posteriores sobre cobertura de crisis y grandes eventos, diversas facultades de comunicación de España y Latinoamérica incorporaron la secuencia de Cortez como caso de estudio sobre la serenidad en situaciones de tensión física y la inmediatez informativa.

La evolución del fotoperiodismo deportivo afronta nuevos desafíos normativos de cara a los torneos internacionales programados en el calendario de la FIFA. Las comisiones de seguridad deportiva de los organismos organizadores debaten la implantación de perímetros de amortiguación más amplios para evitar colisiones entre jugadores y reporteros colocados en las esquinas del campo. La decisión final sobre los nuevos límites de distancia para la prensa se ratificará en los congresos de reglamentación técnica, donde se buscará equilibrar la protección física con la cercanía visual que inmortalizó Yuri Cortez.

Puntos clave

  • En la semifinal del Mundial de Rusia 2018, el fotógrafo Yuri Cortez capturó fotos de la celebración croata tras quedar sepultado por los jugadores al marcar el 2-1 decisivo ante Inglaterra.
  • El uso de una lente fija de 24 milímetros durante la colisión en el Estadio Luzhnikí permitió obtener retratos de alta definición de los futbolistas croatas a escasos centímetros de distancia.
  • La Autoridad de Turismo de Croacia invitó oficialmente a Yuri Cortez y su familia a recorrer el país en reconocimiento al impacto promocional global de sus fotografías durante el campeonato de fútbol.
Yuri CortezFotoperiodismoMundial de FútbolDeportesFotografía