Irán advierte a EE.UU.: usar los fondos congelados crearía un «precedente
Teherán alerta que cualquier disposición estadounidense de los activos iraníes bloqueados por sanciones desataría una escalada diplomática sin precedentes.
Irán ha advertido este viernes que cualquier intento de Estados Unidos de disponer de los fondos iraníes congelados en el extranjero constituiría un «precedente incendiario». La declaración, emitida por el Ministerio de Exteriores en Teherán, añade presión a una relación bilateral ya saturada por décadas de hostilidad y sanciones cruzadas.
Los activos atrapados: décadas de sanciones y petrodólares
Los fondos a los que alude Irán no son una cantidad menor. Durante más de cuarenta años, Washington ha bloqueado activos iraníes bajo distintas administraciones. El origen se remonta a la revolución de 1979 y la toma de rehenes en la embajada estadounidense, pero desde entonces se han ido acumulando partidas procedentes de exportaciones de petróleo, inversiones y depósitos bancarios que Teherán no ha podido repatriar. Una parte significativa permanece en bancos de Corea del Sur, donde el régimen de los ayatolás llegó a acumular miles de millones de dólares en concepto de pagos por crudo. Las sanciones financieras impuestas por la Administración Trump tras la retirada del acuerdo nuclear de 2015, y luego endurecidas por Biden, mantienen esos activos bajo estricto control.
El contexto de la advertencia no es casual. En los últimos meses, la Casa Blanca ha intensificado las presiones sobre Teherán por su programa nuclear y su apoyo a milicias en Oriente Próximo. Paralelamente, los tribunales estadounidenses han dictado sentencias que permiten utilizar activos de países sancionados para indemnizar a víctimas de atentados atribuidos a esos mismos Estados. Ese es el temor iraní: que sus fondos congelados acaben siendo repartidos entre demandantes en lugar de regresar a sus arcas.
Un precedente que ya existe: el caso de los 2.000 millones
La amenaza iraní no es una hipótesis vacía. En 2016, el Tribunal Supremo de Estados Unidos autorizó que cerca de 2.000 millones de dólares en activos del Banco Central iraní se emplearan para compensar a familias de víctimas de atentados como el de la base de los marines en Beirut en 1983. Aquella decisión, Bank Markazi contra Peterson, sentó una jurisprudencia que hoy inquieta a Teherán. Si Washington repitiera la jugada con los fondos actualmente bloqueados, el mensaje sería claro: ningún país sancionado puede considerar seguro su dinero bajo jurisdicción estadounidense.
Irán sabe que el precedente puede extenderse a otras naciones. Venezuela, por ejemplo, tiene activos congelados en el Reino Unido y Estados Unidos, y su gobierno ha visto cómo parte de ese dinero se ha redirigido a pagar deudas. Corea del Norte, Siria o Bielorrusia también observan con atención. Pero el caso iraní es el de mayor volumen y el que más tensión geopolítica genera.
El pulso diplomático y lo que viene después
La advertencia de Teherán llega en un momento de máxima tensión negociadora. Las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán para revivir el acuerdo nuclear están prácticamente paralizadas desde 2023. Mientras, Irán ha enriquecido uranio al 60%, muy por encima del límite del 3,67% que fijaba el JCPOA. La comunidad internacional, con la Agencia Internacional de la Energía Atómica al frente, mantiene la vigilancia, pero sin capacidad para forzar un cambio de rumbo.
La decisión final sobre los fondos congelados recae en el Departamento del Tesoro y, en última instancia, en la Casa Blanca. Con un año electoral en marcha en Estados Unidos, cualquier movimiento que implique liberar o utilizar esos activos tendrá un coste político. Los halcones del Congreso presionan para que el dinero se destine a las víctimas del terrorismo; los partidarios del diálogo advierten de que esa vía cerraría cualquier posibilidad de negociación. Teherán, por su parte, ha dejado claro que responderá con medidas que van desde el bloqueo de inspecciones hasta una aceleración de su programa nuclear. El «precedente incendiario» del que habla el régimen iraní no es solo una frase retórica: es una advertencia de que la escalada tiene un precio que ambas capitales tendrán que calcular.
Puntos clave
- Irán ha advertido que si Estados Unidos utiliza los fondos iraníes congelados en el extranjero crearía un precedente incendiario que podría escalar el conflicto bilateral.
- Estados Unidos ya usó en 2016 cerca de 2.000 millones de dólares del Banco Central iraní para indemnizar a víctimas de atentados, lo que sienta jurisprudencia.
- La advertencia iraní llega con las conversaciones nucleares paralizadas y Teherán enriqueciendo uranio al 60%, por encima del límite del acuerdo de 2015.