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PortalChat · Deportes: La centroizquierda sueca roza la victoria electoral con un margen de tres
Deportes 5 min de lectura · España
Redacción PortalChat

La centroizquierda sueca roza la victoria electoral con un margen de tres

El bloque de centroizquierda aventaja en tres décimas a la coalición gubernamental en el escrutinio provisional. El recuento del voto exterior decidirá…

Estocolmo, 14 de septiembre de 2026. El bloque de centroizquierda sueco, encabezado por los socialdemócratas de la primera ministra Magdalena Andersson, tomó una ventaja mínima de tres décimas en el escrutinio provisional de las elecciones legislativas celebradas este domingo. Con el 96% de las mesas escrutadas, la alianza formada por socialdemócratas, verdes, izquierda y centristas alcanza el 49,8% de los votos, frente al 49,5% que suma la coalición de centroderecha que gobierna desde 2022. El margen es tan estrecho que el resultado definitivo dependerá de los últimos boletines: los votos emitidos desde el extranjero, que tradicionalmente se inclinan hacia la oposición.

La jornada transcurrió sin incidentes y con una participación que, según los datos preliminares proporcionados por la Autoridad Electoral sueca, se situó en torno al 84%, cuatro puntos por encima de la registrada en los comicios de 2022. La afluencia en los colegios de Estocolmo, Gotemburgo y Malmö fue particularmente alta, con colas que en algunos distritos del sur de la capital se prolongaron hasta el cierre de las mesas. El escrutinio, que arrancó a las 21:00 hora local tras el cierre de los colegios, se ha desarrollado con una rapidez inusual gracias al sistema de conteo electrónico que el país nórdico emplea desde 2018.

Un parlamento partido por la mitad y la sombra de la ultraderecha

El mapa político que emerge de este escrutinio es un parlamento partido casi exactamente por la mitad, con 175 escaños para cada bloque sobre los 349 que componen el Riksdag. En ese equilibrio, los Demócratas de Suecia, la formación de extrema derecha que en 2022 se convirtió en el segundo partido del país con un 20,5% de los votos, vuelve a ser la fuerza decisiva. Las proyecciones provisionales les otorgan ahora un 19,2%, un descenso que les aleja de su techo electoral pero que les mantiene como el principal partido del bloque conservador, por delante de los Moderados del ex primer ministro Ulf Kristersson.

La aritmética es brutal: sin los Demócratas de Suecia, la derecha tradicional no suma. Con ellos, el pacto es complicado. Los partidos del centro y la izquierda han reiterado durante la campaña que no sentarán a la ultraderecha en el gobierno, mientras que Kristersson, que perdió el cargo tras la ruptura de su coalición en junio, se ha mostrado dispuesto a negociar con ellos en términos similares a los que le permitieron gobernar entre 2022 y 2024. El electorado sueco, acostumbrado a la estabilidad, vive su tercera legislatura consecutiva de máxima incertidumbre.

La socialdemocracia, que encadena tres debacles electorales desde 2018, ha logrado revertir la tendencia en esta ocasión gracias a un discurso centrado en el coste de la vida y la vivienda, dos asuntos que el gobierno saliente no consiguió atajar. Andersson, primera mujer en ocupar el cargo de primera ministra en Suecia, ha capitalizado también el desgaste del bloque conservador tras los escándalos de corrupción que salpicaron a dos ministros de su anterior gabinete. Los sondeos a pie de urna publicados por las televisiones públicas SVT y TV4 coincidían al cierre de las mesas: 48,6% para la izquierda, 48,1% para la derecha. El recuento real ha superado esas cifras.

El voto exterior, la clave que nadie se atreve a dar por perdida

Quedan por contabilizar los votos de los ciudadanos suecos residentes en el extranjero y los emitidos por los diplomáticos y funcionarios desplazados fuera del país. En 2022, ese contingente representó alrededor de 180.000 papeletas, una cifra suficiente para inclinar la balanza en un parlamento tan ajustado. El voto exterior suele ser favorable a la izquierda: en las pasadas elecciones, el 54% de esos sufragios fueron para partidos del bloque de centroizquierda. Si esa tendencia se repite, la ventaja actual podría ampliarse hasta un punto porcentual, un margen que daría a la oposición una mayoría cómoda en escaños.

La Autoridad Electoral sueca ha confirmado que el recuento definitivo se completará entre el miércoles y el jueves. Los votos procedentes de embajadas y consulados llegan por correo diplomático y deben ser verificados manualmente, un proceso que requiere al menos 48 horas. El calendario no es baladí: el nuevo Riksdag debe constituirse el 30 de septiembre y el rey Carlos XVI Gustavo celebrará la apertura oficial de la legislatura el 6 de octubre. Si para entonces no hay un gobierno formado, el presidente del parlamento tendrá que proponer a un candidato a primer ministro, un proceso que en 2022 requirió tres intentos y 74 días de negociaciones.

La incertidumbre no es solo sueca. La presidencia de la Unión Europea sigue con lupa el resultado: Suecia es uno de los países nórdicos que más ha endurecido su política migratoria en los últimos años y cualquier cambio de gobierno afectará a los equilibrios en el Consejo Europeo. Desde Madrid, el resultado importa por partida doble: por la cuota de influencia nórdica en las decisiones comunitarias y porque el posible regreso de los socialdemócratas al poder en Estocolmo daría aire a la familia socialdemócrata europea, que sigue sin recuperar el pulso tras perder el gobierno en Alemania en 2025 y en Finlandia en 2023.

El precio de la vivienda y la energía marcan la campaña más corta de la historia sueca

La campaña electoral ha sido la más corta desde la reforma constitucional de 1974, con apenas cuatro semanas de duración, y ha estado dominada por dos asuntos que afectan directamente al bolsillo de los suecos: el precio de la electricidad y el alquiler. El gobierno saliente, formado por Moderados, Demócratas Cristianos y Liberales, con el apoyo externo de los Demócratas de Suecia, aprobó en diciembre una rebaja del IVA eléctrico que no logró contener la factura media de los hogares, que ha subido un 14% interanual según las estadísticas oficiales.

La vivienda es el otro gran agujero: Estocolmo es la tercera ciudad más cara de Europa para alquilar, solo por detrás de Zúrich y Ginebra, y el stock de vivienda pública no cubre ni la mitad de la demanda. La propuesta estrella de los socialdemócratas, un plan de construcción de 40.000 viviendas protegidas en seis años, ha centrado el debate en los últimos días de campaña. Los partidos conservadores, por su parte, han insistido en la seguridad y la inmigración: los Demócratas de Suecia han llegado a proponer la suspensión temporal del acuerdo de Dublín, una medida que la UE rechazó de plano.

El resultado de esta noche deja a Suecia en un limbo político que ya se ha vivido antes. En 1979, la ventaja de la derecha fue de 11 escaños; en 2018, la izquierda ganó por un solo diputado. La diferencia es que entonces había partidos con tradición de pacto. Ahora, la presencia de una ultraderecha con el 19% de los votos y el cordón sanitario que la izquierda le ha tendido convierten cualquier negociación en un laberinto. Andersson ha anunciado que intentará primero el apoyo de los centristas de Annie Lööf, una formación que ya apoyó su gobierno entre 2021 y 2022 y que esta noche ha logrado un 8,1%. Si eso no basta, el presidente del parlamento deberá explorar otras vías.

Los analistas políticos coinciden en que lo más probable es que, si se confirma la ventaja de la izquierda, Andersson intente formar un gobierno de minoría con el apoyo parlamentario de los verdes y la izquierda radical. Esa opción dejaría al país con un ejecutivo débil, obligado a negociar presupuesto por presupuesto en un parlamento dividido. Para Kristersson, las opciones son más limitadas: depende de los Demócratas de Suecia, cuyo líder, Jimmie Åkesson, ya ha adelantado que plantará batalla por carteras ministeriales si se vuelve a convertir en imprescindible.

Puntos clave

  • El bloque de centroizquierda sueco liderado por Magdalena Andersson aventaja en tres décimas a la coalición de centroderecha con el 96% del escrutinio provisional de las elecciones de septiembre de 2026.
  • Quedan por contabilizar alrededor de 180.000 votos emitidos desde el extranjero, que históricamente favorecen a la izquierda; el recuento se completará entre el miércoles y el jueves.
  • El nuevo Riksdag debe constituirse el 30 de septiembre y el rey Carlos XVI Gustavo inaugurará la legislatura el 6 de octubre, lo que deja menos de tres semanas para negociar un gobierno.
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