Trump afirma que Groenlandia debería pertenecer a EE.UU y no a Dinamarca
Donald Trump reiteró hoy que Groenlandia debería estar bajo control de EE.UU y no bajo el dominio danés, provocando reacciones en Washington y Copenhague.
Donald Trump volvió a manifestar, en una entrevista concedida a la cadena Fox News el 8 de julio de 2026, que Groenlandia debería estar bajo control estadounidense y no formar parte del Reino de Dinamarca.
Reacciones diplomáticas en Copenhague y Washington
El ministro de Relaciones Exteriores de Dinamarca, Jeppe Kofod, calificó la declaración como "una weerpaltung sin fundamento" y recordó que la soberanía danesa sobre la isla está garantizada por la Carta de la ONU de 1945. En Washington, el Departamento de Estado emitió un comunicado que subrayó el continuo compromiso de EE.UU. con el respeto a los tratados internacionales y a la autonomía groenlandesa.
El portavoz del presidente Joe Biden, Karine Jean-Pierre, indicó que "las decisiones sobre la soberanía del Ártico deben tomarse dentro del marco del derecho internacional y en consulta con los pueblos indígenas". La respuesta del gobierno español, a través del secretario de Estado de Asuntos Internacionales, ha sido de observación cautelosa, subrayando el interés de la Unión Europea por la estabilidad de la región.
Geopolítica del Ártico: por qué Groenlandia interesa a EE.UU.
Con una superficie de 2,16 millones de km², Groenlandia constituye el territorio no soberano más grande del planeta. La isla alberga la base aérea de Thule, operada por la Fuerza Aérea de EE.UU., donde unos 900 militares vigilan rutas de misiles balísticos y monitorizan el deshielo del hielo marino.
El Instituto Danés de Investigación del Ártico (DIAS) estima que el deshielo anual ha aumentado en un 12 % desde 2010, abriendo nuevas rutas navales que podrían reducir los tiempos de tránsito entre Europa y Asia en hasta 12 %. El control de esas vías es un factor que ha motivado la creciente presencia militar estadounidense en la zona.
Además, la extracción de minerales como el cobalto y el níquel, esenciales para la fabricación de baterías, está catalogada como prioridad estratégica por el Departamento de Energía de EE.UU., que proyecta que el 20 % de la demanda global de dichos recursos podría provenir del Ártico antes de 2035.
Impacto económico y medioambiental de un posible cambio de soberanía
El gobierno danés controla la pesca de camarón, bacalao y krill alrededor de Groenlandia, sector que representa cerca del 30 % de la exportación pesquera islandesa. Un traslado de soberanía implicaría la revisión de licencias y cuotas, lo que podría generar una pérdida estimada de 150 millones de euros anuales según el informe del Ministerio de Agricultura danés de 2025.
El Instituto Danés de Investigación del Ártico advierte que la incorporación de la isla a la jurisdicción estadounidense alteraría los protocolos de protección ambiental, pues EE.UU. mantiene normas distintas en sus bases militares respecto al manejo de residuos tóxicos.
Por su parte, el Ministerio de Defensa español ha anunciado que evaluará el impacto de cualquier cambio en la normativa de patrullaje aéreo, ya que la Fuerza Aérea de España participa en ejercicios conjuntos de vigilancia con la OTAN en la zona.
En última instancia, la propuesta de Trump revive una polémica que ya surgió en 2019, cuando sugirió la compra de la isla por 100 000 millones de dólares. En esa ocasión, la Casa Blanca bajo la administración de Donald Trump descartó la idea por considerarla "poco realista"; ahora, como expresidente, su opinión no cuenta con peso institucional, pero sí genera titulares que influyen en la percepción pública.
El debate sigue abierto y los gobiernos involucrados continúan consultando a la comunidad inuit, que representa el 85 % de la población groenlandesa, para evaluar sus aspiraciones de mayor autonomía dentro del marco danés.
Se espera que la próxima reunión del Consejo Nórdico, prevista para finales de 2026, incluya una mesa de trabajo sobre la gobernanza del Ártico, donde se decidirá si se presentan propuestas legislativas que puedan afectar la relación entre EE.UU., Dinamarca y Groenlandia.
Puntos clave
- Donald Trump declaró el 8 de julio de 2026 que Groenlandia debería estar bajo control estadounidense, recordando su propuesta de 2019 de comprar la isla, lo que reavivó el debate sobre la soberanía ártica.
- Según el Departamento de Defensa de EE.UU., la base aérea de Thule en Groenlandia alberga aproximadamente 900 militares y es clave para la vigilancia de misiles en el Ártico, lo que justifica el interés estratégico estadounidense.
- El Instituto Danés de Investigación del Ártico alerta que cualquier transferencia de soberanía provocaría cambios regulatorios que afectarían el 30 % de la pesca de camarón en la zona, según su informe de 2025.